SweetXL
lunes, 31 de diciembre de 2018

Adiós 2018

¡Hola!¿Qué tal?¡Mi madre, desde septiembre no pasaba por aquí! Pero si les soy sincera, este año ha sido horrible, y solo me he pasado para contarles a los sitios a los que he ido o me han invitado. El resto se los he ido contando en mi facebook.


La verdad es que este 2018 no ha sido realmente bueno. Hemos (en plural, porque lo hemos pasado toda la familia) empezado a remontar en julio, cuando empezaron las vacaciones. Y a ver, estoy segura que hay muchísima gente a la que el año le ha ido peor. Seguro que han tenido pérdidas y demás. Nosotros en este caso, somos afortunados. En cuestión de salud nos podría haber ido mejor, pero nada que con unas visitas al médico o un yeso no se haya solucionado.

Sin embargo, empezamos tras las vacaciones de navidad, con una lucha constante y severa por nuestro Oskibiri. Cuando empezó el curso (en el 2017), todo iba bien. nos fuimos dando cuenta poco a poco que Óscar no quería ir al cole, que llegaba siempre de mal humor y demás. Nosotros lo achacamos a que "él a veces es así". Una vez le dieron las notas (suspendió todas), dijimos que bueno sería el cambio de profe y esas cosas. Hago un inciso, para recordarles por si no lo saben, que el otro año anterior tuvo una profesora que "por no cargar con él", lo dejó sin su excursión de fin de curso alegando bajo rendimiento escolar (había sacado 5 sobresalientes y notables). Eso a él (y a nosotros) lo marcó, porque durante todo el año estuve dándole toques de atención a la profesora porque venía quejándose de que una niña se metía con él. Pero a ella le dio igual y lo dejó sin excursión. Eso sí, a la niña que se metía con él, la dejó ir.

Sigo. Dejamos pasar ese verano y comenzó en septiembre del año pasado (2017) con ilusión, a pesar de que la profesora (la otra no renovó más) no le llamaba la atención. Aún así le dijimos que ese año iba a ser diferente y todo estaría genial. Durante ese primer trimestre tuvimos que "arrastrarlo", porque le estaba costando muchísimo. Tanto que suspendió todas. Nuestra sorpresa llega después de las vacaciones de navidad. Dos semanas más tarde, Óscar llega un jueves a casa llorando. Pero llorando como una magdalena ¿eh? le pregunté que que le había pasado y me dijo que a él nada, que había un problema en la clase y que a su amigo "Pepito" (nunca lo había oído nombrar) le habían tirado al suelo, le habían pegado, que le insultaban diciéndole feo y muchas cosas más. Y que eso había pasado el martes y que la profe había hecho una reunión en clase y les había puesto las pilas y que todos defendieron a "Pepito".

Cuando yo le pregunto a Óscar que quienes habían sido, él me dice que fulanita y 4 más. Como era la misma niña con la que yo (bueno, Óscar) había tenido el problema el año anterior, cogí ese mismo jueves y llamé a la mamá del niño en cuestión. Le cuento a la pobre que no sabía como decírselo, pero que veía necesario que ella  lo supiera. Cuando termino de contarle, ella me dice: "Ángeles, ¿estás sentada?" yo le contestó que sí que justo acababa de comer. Y me suelta: "siento decírtelo así, pero eso no le paso a mi hijo, le pasó al tuyo el martes."

¡¿Hola?! ¿Imaginan mi cara? No podía parar de llorar. me sequé las lágrimas, llamé a Óscar y me lo afirmó. El pobrecito se inventó la historia para no decir que había sido él. A todas estas me entero que no sólo lo insultan por su físico, sino que lo llaman "retrasado", "no me toques que me pegas tu retraso", "eres feo y retrasado y te vas a morir", "tu madre no te compra nada de marca, porque te vas a morir". Y así, día si y día también. Ahora era cuando empezamos a entender el porqué venía siempre tan triste, o incluso una vez se quitó el uniforme en el zagúan y subió desnudo a mi casa. Nosotros pensando que eran cosas de él.

Le dije que al día siguiente íbamos al cole a hablar con el director y me dijo que él no iba más, que ya se había cansado. Pues a las 8:01 estaba yo en el colegio para hablar con el director. Se empezaron a mover hilos, pero no todos, ya que en una de las asambleas que tuvieron en la clase, la niña en cuestión se reveló. Sí, como la profesora le estaba echando la bronca, ella cogió y puso en un papelito en el tablón de anuncios: "Quiero que echen a ....del colegio y que Óscar se muera." Sí, así como lo leen. Con 10 años y con tanto odio en ese cuerpo y esa mente. En la fiesta del cole, Óscar tenía que ir de chola de playa, y la niña tan "educada", le dijo que "vaya mierda de chancla, que se notaba que era retrasado." Y esto era todos los días.

Gracias a Dios (o a la buena educación de la mayoría de los padres), toda la clase defendió a Óscar. De hecho es un niño que en el recreo se sienta y no juega con nadie, y sus compañeros se motivaron y lo fueron integrando. Las madres de las otras niñas que estaban "implicadas" (por desgracia muchas veces a esas edades, y de adultos también, nos dejamos llevar por la gente), pasado el tiempo, cuando ya la directiva y demás empezaron a comentarles el caso, me llamaron y pidiéndome disculpas (algunas hasta llorando). De la madre de esa niña, no tuve ni un "hola".

Con la ayuda de la profesora, del inspector y del colegio, pudimos ir reconduciendo el asunto. Denunciar es lo mejor. Y no dudaré ni un minuto más en volver a hacerlo. Óscar en la tercera evaluación, aprobó todas. Nos costó, pero lo logramos.

Quería contarles todo esto desde la tranquilidad de un día de agobios, pero tenía la necesidad de contarles bien como ha pasado todo, para que si en algún momento se ven en esa situación, sean capaces de acordarse de esto y reaccionar. Tranquilos, ahora vendrá la típica persona (que se que me lee, y si no, se lo cuentan), que dirá que es para ganar seguidores. Vamos, ni que no contara lo mismo siempre. Aún así, luchen por todo lo que les parezca injusto. Nos costó muchos meses, pero en octubre, Óscar empezó a ir al cole contento.

Así que entenderán que para mi el 2018 no ha sido un año fácil. Aunque si tengo que mirarle el lado positivo, lo dejo en que he aprendido a luchar por lo que más duele, y dejar las tonterías atrás. Tonterías como dejar que los comentarios de ciertos tipos de personas me molesten ( seguiré cabreándome igual), porque se que realmente no me conocen o no me valoren. Dejar de ayudar a esa gente que se olvida que en los principios estuviste ahí, también dejará de ser una realidad. Sí, porque luego a la mínima, se juntan con la otra parte y ya empiezan las críticas, pero sin acordarse de todo lo que dijeron de la otra parte ¿eh? Y también espero que me deje de importar, como lo está haciendo ahora, lo que los demás hablen de mi. Yo, mi familia y los que me rodean, saben como soy. Si quieres sumarte al carro con lo positivo y lo negativo, bien. Si no, mejor que toques el timbre y te bajes de la guagua.

Y bueno, que aunque parece que hemos remontado algo el 2018, espero que se acabe ya hoy y que comience el 2019 con ilusiones renovadas. Que me alegro mucho que sigan por aquí, que me quieran a pesar de mis protestas y de mis achaques (y ataques también). Y que este año que entra nuevo, nos traiga más empatía con todo el mundo, que no existan distinciones por nada.

También espero que todas esas personas que están pasando por un grave problema de salud, el 2019 les traiga no sólo novedades, sino energías y fuerzas renovadas. El dinero está muy bien que entre por la puerta, pero que venga con salud. Y si no ¿qué hago yo con mil millones en la cuenta si no puedo estar viajando porque no puedo moverme?.

Así que vamos a brindar hoy por nosotros primero, por nuestras familias y por todos los que realmente necesitan que brindemos por ellos. Y sobre todo yo quiero brindar por ustedes, por los que están ahí, porque sin ustedes nada sería posible.

¡Gracias por estar ahí, siempre!

2 comentarios:

  1. Ays mi niña linda! Por un lado, se de lo que hablas porque uno de mis sobrinos se vió así, incluso lo amenazaron con matarlo si contaba algo, por suerte cambió de isla y con eso, de colegio. El 2018 también lo empecé de la peor manera, el día 1 de enero una amiga-hermana decidió suicidarse, así que te puedes imaginar... Y el resto del año no es que mejorará demasiado. Por lo menos parece que esta última semana todo está dando un giro y el 2019 promete traer alegrías, confío en ello. Feliz 2019 cariño, te mereces lo mejor por buena gente. Besitos de colores y abrazos de dos vueltas!!

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