SweetXL
miércoles, 13 de abril de 2016

Ser madre es un coñazo

¡Hola!¿Qué tal? No se asusten con el título, no me he vuelto loca. Ya lo estaba, pero no, no ha ido en aumento.


El día que decidimos tener niños, creo que ni Carlos ni yo eramos conscientes de lo que se nos venía encima. Cuando me quedé embarazada de Adrián, fue una alegría. Sí, aunque me enterara en una clínica, porque me dieron por detrás y fui a hacerme una radiografía, supuso la mayor de las emociones que se puede sentir. Adrián nació perfecto, gordito, moreno y medio tailandés. Cuando al día siguiente me dijeron que tenía que dejarlo porque "le dió por ponerse amarillo" (ictericia), casi me da algo. Cuatro días ingresado, eran como un año para mi. No sabía porqué me pasaba a mi eso, ni lo entendía. Cierto es que cuando ya lo pasé, quedó en eso, en una anécdota. Pero siempre lo he dicho y lo diré, a todos los padres, lo que les duele es lo de sus hijos, aunque sea un pedillo atravesado, da igual que los demás tengan algo más grave, que el dolor que siente tu hijo (aunque no lo sienta realmente), para ti, será el más grande.


Adrián era la alegría de mi casa. A mi madre le volvieron a brillar los ojos, y a mi padre se le caía la baba por litros. Para él era un muñeco. Sí, se lo llevaba al huerto, o lo dejaba jugando con un charco de agua lleno de barro, pero los dos se entendían entre ellos. Para mi supuso una responsabilidad, más allá de la de colocar los esmaltes de uñas en su sitio o tener el pelo perfecto. Fue un gran cambio.


Llegó un segundo embarazo, que sin saber el porqué, con siete meses, no quiso seguir en este mundo. Quizá era mejor así, venía con muchas malformaciones e iba a sufrir mucho. La vida a veces es muy sabia, porque yo sabía que me iba a traer algo mejor.

Y sí, me trajo, después de la muerte de mi padre, a un "Bisbalito pequeño"(nació con unos rizos rubios enormes). Óscar, tenía tantas ganas de hacernos felices que salió demasiado pronto, tanto que lloramos más de tristeza que de felicidad. Hace poco veía un vídeo de unos padres que grabaron a su bebé prematuro, durante su primer año, y yo me veía reflejada en ese vídeo, pero con la diferencia de que yo tenía otra estrellita pequeña, también.


¿Se han emocionado con el vídeo, verdad? Pues así me sentía yo todos los días. Salía todos los días llorando del hospital, no había consuelo, cuando te decían : "no sabemos si pasará de hoy, está complicado." o cuando de madrugada recibías una llamada que decía: "vengan, que lo hemos pasado a críticos porque de hoy no pasa." Y así durante meses. Yo miraba a Carlos, cuando íbamos en el coche, y los dos pensábamos lo mismo, con los ojos empapados en lágrimas, hacia dentro: "ojalá ésta sea la última noche." Seríamos malos padres en ese momento, pero él estaba sufriendo, y nosotros también. En casa era un caos y nada iba a mejor.



¿Cómo le explicaba yo a Adrián que me tenía que ir al hospital a ver a Óscar? El no sabía ni quién era ese niño que tanto nombrábamos, pero lo que tenía bien claro es que no lo quería ni en pintura. Como madre, me sentía frustrada. Con treinta puntos, sensible, sin dejar de sangrar, y con un pequeñajo que no me quería, porque lo había abandonado por un "nombre", era la peor madre del mundo entero.

Pues todavía quedaba lo peor, después de muchos quirófanos, ucis, curas, enfermeras, médicos y auxiliares que ponían todo de su parte, Óscar, no salía adelante, así que llegó el viaje a Mallorca. Eterno, horrible. Para mi no había una ciudad más fea que esa. Llegamos de noche (ya Óscar llevaba casi 24 horas allí solito), después de un periplo de aeropuertos, y sin saber como estaba.

A las 12 de la noche, nos esperaban los médicos de la UCI, en la puerta, para decirnos que de milagro, estaba vivo, porque había tenido muchas paradas durante el viaje, pero yo lo sabía, Óscar había venido al mundo para quedarse, para alegrarme con su sonrisa los días más tristes. El día que le dí su primer biberón, con más de 9 meses, yo sólo lloraba, porque no hacía sino balbucear, como que me quería hablar. Quitarle la sonda nasogástrica, fue su alivio, y el mio, porque no hacia sino quitársela o se le salía, y su pecho se hundía cada vez más.


En una de tantas tardes de videoconferencias con casa, Adrián cerró el portátil de repente y al llamarlo, me dijo: "no te quiero, te fuiste con ese Óscar." Automáticamente, sacamos el billete de mi madre y el de él y se vinieron. A los pocos días, el médico, le dio el alta a Óscar, pero sólo para quedarnos en el piso (sí, tuvimos que alquilarnos un piso). Cuando llegamos al piso, Adrián estaba viendo la tele y según aparecimos, se le abrieron los ojos. Y sus primeras palabras fueron: "¡Oh, es el niño más bonito que he visto en mi vida!¡"pónemelo" aquí encima!" Se abrazaron, y hasta el día de hoy no se han separado. Tan sólo cada 15 días que yo viajaba con Óscar a revisión, pero que aunque fuera un palizón, intentaba ir y volver en el día. A día de hoy, después de todo lo que pasaron, duermen en litera, sí, pero o arriba o abajo, los dos juntos. Lo que mueve el amor, no lo mueve nada.


 A pesar de que de Mallorca, salimos "bien", llegar a Las Palmas fue un suplicio. No sabíamos el porqué, pero hubo que ingresarlo de nuevo, le faltaba el aire y su nariz llena de "cositas malas" no lo dejaban respirar. Así que de nuevo, Adrián se armó de fuerza y lo quiso más que nunca. Cuando salía para el hospital siempre me decía: "mami, dile a Osquibiri que lo quiero mucho." Ya aunque Óscar hubiese pasado una mala noche, yo iba animada.


Durante todo el tiempo que pasé pensando que ojalá Óscar no viviera más, nunca tuve remordimiento. Y sí, me pueden criticar por no tenerlo, pero sinceramente, las experiencias, cuando se viven, es cuando se pueden criticar o no. De la misma manera que cuando digo que no di pecho, me miran mal. Que es que ¿soy peor madre por dar leche de lata? No, soy la mejor, porque mientras mis hijos han estado ahí, pasándolo mal, yo no me he despegado. Nunca los he dejado solos, y lo que es mejor, les he inculcado el amor hacia los demás, piensen lo que piensen. Como les digo a los dos, la libertad de expresión es lo que nos hace ricos de corazón, mientras se haga con educación.



Han pasado casi 11 años, desde aquella vez que me dieron por detrás y me enteré que estaba embarazada, desde aquella vez que pensé que sería precioso cambiar pañales, dar pecho y dormir pegada a ellos. Pero no, mi papel de madre no ha sido ese. Ni he dado pecho, ni he dormido con ellos, es más, Óscar durmió más veces con las enfermeras que conmigo, y Adrián lloró mucho para acostumbrarse a dormir solo. Pero a pesar de todo eso, ellos me quieren, porque saben que siempre hemos estado ahí. Porque ven que no nos mueven otros intereses que no sea ayudar a la gente y no el egoísmo.

Ser madre no es fácil, ya te lo habían dicho, pero cuando crecen, es cuando crecen los problemas, cuando te das cuenta de que a tu hijo le pasa algo y que no es capaz de saber que le pasa, ni el mismo. Pero reconforta, cuando tienes a un moco pequeño que te dice: "no te preocupes, mami, que yo cuido de Adrián, porque el me ha cuidado a mi mucho."


¿Entienden ahora lo que es el amor? Sí, el amor, el cariño, la amistad y todo lo demás, se refleja en un ser, que ha sufrido tanto que lo único que hace es devolver todo ese amor que le dimos, a pesar que deseáramos que se muriera muchas veces. Su fortaleza es tan grande que hace que ser madre pase de ser un coñazo, a ser la experiencia más bonita de la vida.

Todavía nos queda un camino muy duro, tanto con uno como con otro. Óscar todavía tiene que pasar por muchos quirófanos, y aguantar a una sociedad que no está acostumbrada a ver a alguien diferente, y las burlas crecerán. Por desgracia es así, y todavía hay padres que dicen que "son cosas de niños". Se demuestra quienes son los niños, en esos casos. A Adrián también le queda mucho trabajo, no sólo con su autoestima, pero es fuerte y lo va a conseguir, aunque yo me derrumbe antes. Y a pesar de que el camino sea largo, voy a seguir ahí, siendo la "mala madre" que he sido, y apoyándolos en todo lo que pueda.

Recuerden: "El corazón se entrena, no trae ni pilas ni instrucciones."


Y sí, no me gustan nada las ensaimadas de Mallorca, pero estoy como loca en poder volver a sonreír, como lo hace él, cada mañana.

Y a ti, que te preocupa que tu sueldo no sea el mismo que tenías antes, a fin de mes, porque no estás en la misma posición que antes, aprende, motívate y piensa que no todo el mundo vive de maravilla, pero vive con el corazón sereno, por haber luchado por lo que más quiere, y no es lo material.

Sonríe, no hay nada más bonito que la sonrisa que sale del corazón, cuando te rodeas de lo que has creado.

15 comentarios:

  1. Qué bonito Ángeles, hoy te admiro un poco más. Un beso.

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  2. Nena me has emocionado! Ser madre es la experiencia más bonita del mundo pero también muy sufrida. Estamos en constante preocupación por todo!! Lo mejor que sean felices y disfruten de su niñez! Un beso enorme ❤️❤️❤️

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  3. No puede ser mas bonito! Gran madre, gran persona!! Ese enano al querer asi a su hermano sera una grandisima persona. Felicidades por esa familia q has creado.

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  4. Angeles que post sólo puedo decir Bravo tu si que te mereces todas las letras de MADRE!

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  5. Me ha encantado ... Admiración absoluta Ángeles

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  6. Leyendo tu post, que me ha emocionado mucho, he recordado lo que alguien me dijo una vez : "la mejor madre para tu hijo eres tú y no ,no eres perfecta pero eres lo único que tiene, es así de simple". Y de repente mi mundo cambió, deje de sentirme culpable por no ser la nena mona y divina después de tanta jornada en el hospital, deje de sentirme inepta ante tanta opinión gratuita y miradas condescendientes, deje de plantearme y exigirme ser una mama perfecta porque ...no lo soy, porque soy humana y como humana soy imperfecta, así que te comprendo, más de lo que puedas pensar, eres lo mejor que les ha podido pasar a ellos y no hay nada más. Besotes grandes!!!

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  7. Querida niña! Me emociona mucho tu historia. Un día nos sentaremos u compartiré contigo mi primera experiencia ir se parece mucho a la tuya. Por suerte tenemos a nuestros nenes con nosotras y que tenemos mucho apoyo. Cuando tienes un hijo son todo luchas! A veces, no hay peor enfermedad que la que no se ve a simple golpe de vista!!!!�� MUAKS

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  8. Increíble! así describo este post!!
    Cuando vas a ser madre solo te cuentan lo bonito, y maravilloso, pero en mi caso, cuando me enfrenté a ello pensé... donde esta esa maravilla? soy yo una mala madre, que no lo veo todo tan bonito??? pero no lo has podido describir mejor! no se es mala madre por dar leche de bote, o no ver un mundo ideal al enfrentarte a tanto cambio. Si das amor, y los cuidas, serás la mejor madre del mundo!
    Desgraciadamente muchas veces juzgamos sin saber, pero me has enseñado tanto en esto que has escrito... nos preocupamos por cosas sin valor, y no nos damos cuenta hasta que se nos presenta un problema de verdad!
    Mucho ánimo y sigue con esa sonrisa y ese buen humor que te caracteriza. Eres toda una madraza!!!!!
    que tengas buen día!

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  9. Me has emocionado guapa!!! Toda la razón. Un beso enorme a esa familia tan bonita que habéis creado!!!!!!

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  10. Chiquita jartera de llorar que tengo... Buff, muy emotivo. Y qué guapos los enanos, son la bomba. Un beso, amiga

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  11. Se que tú no necesitas que te lo diga, pero yo si necesito decírtelo. Eres una de las personas más valiente que he conocido. Sabes? Los ángeles siempre están rodeados de ángeles, por eso tú los tienes en tu casa y hasta en tu nombre!!! Eres admirable, un ejemplo a seguir. Besitos miles!!
    Cheli.

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  12. Cielo, sereno, lo que se dice sereno... no parece que tengas el corazón. Pero si escribir estas cosas te ayuda a liberarte de tu dolor... sigue así.

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    1. ¿Dolor? No, creo que no me conoces, o no has leido bien. El dolor lo tenía antes, tras 8 años no tengo dolor, y sí, tengo el corazón sereno, porque tengo a mi lado a lo que quiero. De todas maneras, gracias por comentar.

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